Para titulares de derechos y sellos

Qué hace Driex con vuestra música

Esta página es para quienes poseen música. En palabras sencillas: qué le pasa a una canción dentro de Driex, y qué no le pasa nunca.

Para qué sirve

Driex es una app de música para conducir. Elige la música sola y la moldea en vivo: una canción crece al acelerar, se calma en el semáforo, se abre en una curva. No como efecto añadido: son las partes de la canción las que se colocan a distinto volumen, brillo y anchura.

El propósito no es transformar la música. Es que una canción caiga justo en un momento en el que si no sonaría de fondo. El coche es uno de los últimos sitios donde se escucha de verdad. Driex se toma en serio ese sitio.

Qué gana vuestra música

Siendo sinceros: Driex es pequeño y está empezando. Pero el lugar que le da a vuestra música es especial:

  • Atención plenaEn el coche no hay segunda pantalla ni scroll. Quien conduce, escucha. Vuestra canción tiene el espacio para ella sola.
  • Primer plano, no papel pintadoDriex convierte la música en protagonista del viaje. Sostiene el momento en vez de decorarlo. Así es como se queda en la cabeza.
  • Curado, no infinitoUn catálogo pequeño y escogido a mano en vez de un feed de millones: cada canción se reproduce de verdad y se escucha de verdad, no queda enterrada.

Por qué cuatro pistas y no un archivo

Al importar, cada canción se separa una sola vez, una vez por canción en mi servidor, y nunca más. Dentro de la app las cuatro pistas suenan siempre juntas y perfectamente sincronizadas: la misma canción, con cuatro faders en lugar de uno.

BajoLleva el empuje. Crece con la velocidad.
BateríaEl motor. Manda al acelerar.
MelodíaLa amplitud. Se abre en curvas y en carretera libre.
VozLo más consciente. Llega cuando el momento la sostiene.

Con un solo archivo habría un único fader: más alto o más bajo. Eso es automatización de volumen, no una experiencia. Solo cuatro pistas convierten una canción en un viaje.

Qué ocurre realmente mientras conduces

La mezcla se recalcula 20 veces por segundo, en el dispositivo, a partir de velocidad y movimiento. Estas capas se superponen:

  • VelocidadEl nivel base sigue tu velocidad, de parado a autopista.
  • Acelerador y frenosUn tirón empuja bajo y batería al frente; al frenar la mezcla se retira en vez de solo bajar.
  • CurvasEn curva la melodía se abre y aclara en vez de subir de volumen.
  • Ciudad, carretera, cuestaEl pare y arranca suena distinto a la carretera libre; una subida cuenta como esfuerzo aunque la velocidad no cambie.
  • El coche mismoDriex reconoce los huecos del cambio de marcha y la retención de un eléctrico y mantiene la música unida en esos momentos.
  • Ruido de rodaduraA velocidad se realzan consonantes y caja para que la voz no se ahogue en el habitáculo. Una corrección, no un subidón de volumen.
  • La voz tiene preferenciaCuando el canto lleva, lo demás se retira. La canción sigue reconocible, siempre.
Lo esencial: cada viaje suena distinto, pero siempre es la misma canción. Ninguna grabación nueva, ningún remix, ninguna obra nueva. Solo otro equilibrio entre partes que ya estaban.

El paso de una canción a otra

El cambio también pasa por las cuatro pistas: bajo y batería se relevan de forma pareja, melodía y voz desfasadas para que dos líneas de canto nunca se solapen. Si los tempos están cerca, se alinean durante el paso. Un cambio dura unos segundos y siempre termina en la siguiente canción, entera.

Qué no ocurre nunca

  • Ningún remix, ningún mashup, ninguna versión nueva de una canción.
  • Sin entrega de pistas: nunca se publican, se venden ni se ceden, y solo se pueden escuchar dentro de la app.
  • Ningún entrenamiento de modelos con vuestra música.
  • Ninguna pista silenciada de forma permanente: las cuatro siguen audibles.
  • Ningún cambio de tono durante una canción.
  • Nada sigue tras el final: si un acuerdo vence, retiro la música del catálogo con la siguiente actualización.

Cómo trato los derechos

Driex sigue en desarrollo y lo construyo solo. Una base limpia me importa más que salir rápido: solo quiero usar música con un permiso claramente acordado. Por escrito, con un alcance nombrado, y con la descripción de lo que estáis leyendo en esta página.

Si algo de este uso no os encaja, decídmelo, mejor antes que después. Y si necesitáis esta explicación como documento, os la envío.

— Ben Dürringer

Escribidme

Soy Ben, 20 años, de Balingen (Alemania). Driex es mi proyecto, y vuestro mensaje me llega directamente a mí: sin agencia, sin tickets, sin esperas.

Y si queréis ver cómo suena vuestra música dentro de Driex: enviadme una canción y recibiréis a cambio un viaje real, en vídeo, con vuestra canción de protagonista.

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contact@driex.app